miércoles, 4 de mayo de 2011

Urbanismo de inauguraciones


El debate está prohibido: en periodo electoral porque los problemas verdaderamente serios requieren un auténtico Pacto de Estado y el consenso de todos (y todo lo demás es puro electoralismo); el resto de la legislatura porque el pueblo ya ha hablado y ahora toca gobernar a sus elegidos.

La democracia trajo la esperanza de un urbanismo participativo, pero hace tiempo que se esfumó. El debate público sobre el urbanismo ha quedado reducido a una competencia por quién hace la promesa más descabellada, por quién propone el proyecto más desmesurado. No hay debate, y mucho menos en periodo electoral, porque las cuestiones serias y controvertidas (tráfico, vivienda, servicios públicos, contaminación...) obligarían a plantear esfuerzos a todos, y ante unas elecciones sólo hay un mensaje: «lo bien que irán conmigo las cosas, a diferencia de cómo irán si ganan los otros». Promesas incumplibles que sólo favorecen la infantilización de la gente (y el victimismo cuando el vecino consigue más juguetes que uno mismo). Eso sí, inmediatamente después de las elecciones el ganador se sentirá legitimado para llevar a cabo su programa, sea cual sea, y aunque nadie lo conozca, siempre y cuando inaugure en tiempo y forma.

¿Y la ciudadanía? ¿qué opina de esto? Parece no tener opinión, ya que generalmente calla, pero cuando a alguien se le ocurre levantar la voz, enseguida es acusado de ir en contra de los tiempos y de hablar por intereses inconfesables. En los programas electorales de los partidos... todos prometen infinidad de obras (muchas veces con dinero caído del cielo), pero ¿qué problemas pretenden resolver? ¿mejor no preguntarlo?

2 comentarios:

  1. Todos los candidatos (de todos los partidos) prometen más aparcamiento... ¿Dónde lo van a meter? ¿No hay ya demasiados coches? Lo único que frena el crecimiento ilimitado del número de coches es la escasez (relativa) de aparcamiento. Además... ¿qué pasa con el 50% de la población que no utiliza el coche en sus desplazamientos habituales por la ciudad? Prometo votar a cualquier candidato que prometa ampliar las aceras y desmantelar las rotondas de las zonas urbanas. (La mía también es una promesa electoral ;)

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  2. ...desde luego que de las promesas electorales a la realidad hay una enorme distancia...En definitiva la política (como tantas otras cosas) es un negocio y todo "buen" negocio nedebe ser productivo y parece ser que las necesidades reales de los ciudadanos no lo son...

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