lunes, 1 de agosto de 2011

AEROPUERTOS (II): en infraestructuras no hay recortes


Con la intensidad informativa de los últimos meses, nos hemos olvidado de que las comunidades autónomas que ahora anuncian recortes en todo tipo de servicios públicos, hace unos pocos meses seguían tirando el dinero en la construcción de mega-infraestructuras que no sirven para nada. «Razones políticas y no económicas están detrás de todos los aeródromos inaugurados en los últimos años. Ninguno alcanzará el umbral de rentabilidad, según los expertos» comentaba El País bajo el titular de «Aeropuertos para todos». En general, los últimos aeropuertos siguen el modelo de «gestión privada, financiación pública», que significa que los pagamos entre todos y que los beneficios, si es que los hay, se los quedan unos pocos. En todo caso, no sólo estos últimos e innovadores aeropuertos resultan ruinosos, sino que gran parte de los aeropuertos públicos también lo son. Se mantienen abiertos por «interés general», pero... ¿de quién? Desde luego hay consenso entre todos los políticos que cuántas más infraestructuras mejor, y que ninguna provincia de España puede quedar rezagada en este aspecto, aunque sí en otros. En todo caso, al final resulta que diputados y senadores son sus principales usuarios, ya que pueden acudir semanalmente a sus obligaciones en Madrid y volver el fin de semana a disfrutar con la familia... ¿es ése el interés general del que tanto hablan?
 
A este ritmo, pronto tendremos en este país más aeropuertos que hospitales, ya que una vez que nos hemos gastado el dinero en los primeros, no queda para mantener en funcionamiento los segundos. Por suerte, seguiremos construyendo autovías para que los enfermos puedan recorrer ¿velozmente? las crecientes distancias hacia su hospital de referencia (o uno donde haya médicos). Y es que la fiebre por la obra pública parece no tener fin en este país desde que en pleno siglo XIX se decidió priorizar la construcción de una red de ferrocarril frente a la industrialización del país. Siempre se ha dado por hecho que a la infraestructura le seguiría, de forma prácticamente automática, el crecimiento económico, pero lo único que parece automático es que unos pocos siempre se llenan los bolsillos.

Y para el que piense que todo esto es reciente:

La revista Ícaro alertaba del exceso de aeropuertos en España... en 1930: «Se va a dar el caso curioso de que lo único que va a faltarnos para estos aeropuertos serán aviones de líneas (...) toda vez que dado el estado actual de los presupuestos (...) ha de resultar difícil crear tantas líneas aéreas como serán necesarias para dar vida a los aeropuertos.»

Anteriormente, en Urbanismo Urgente:

AEROPUERTOS (I): Puedes venir a pasear
Urbanismo de inauguraciones

Próximamente, también en Urbanismo Urgente, un análisis del AVE, ese avión que vuela bajo...

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